Espacio de Encuentro (14)
El duelo es el proceso natural que se sigue después de una pérdida significativa, bien sea una persona, una relación, un objeto, una situa- ción. La pérdida es precisamente el desprendimiento de una persona, una relación, un objeto, o una situación.
Desde que nacemos hemos experimentado pérdidas y con ellas, vivido un duelo. Al nacer, perdimos el confort del seno materno, en la graduación de primaria la pérdida de los amigos y a la maestra, posiblemente la pérdida de una mascota o los juegos con los vecinos, cuando nos cambiamos de casa.
El duelo no solo surge cuando hemos perdido a alguien, también se vive el duelo cuando perdemos un espacio, una habilidad, un entorno…que implica un cambio en nuestra vida.
El duelo es un proceso que implica:
1. Negación y asilamiento. (¨no, no es cierto¨ ¨esto no puede estar pasando¨). Esta etapa permite amortiguar el dolor de una pérdida.
2. Ira. ¨¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora?¨ Es la etapa de los reclamos, en la cual se puede sentir culpa ó remordimiento de lo que no se hizo en el pasado.
3. Tristeza. Es la etapa en la que reconocemos la pérdida, nos damos cuenta de lo que ya no será parte de nuestra vida. Surge la profunda tristeza… se aprecia el valor de lo que se tenía.
4. Aceptación y Resolución. El momento en el que pervive el amor, en el que empezamos a reconocer la fortuna ¨que teníamos y el tiempo que lo tuvimos fue un regalo¨. El proceso de duelo nos lleva a tener un aprendizaje, herramientas para reconfigurarnos.
Somos lo que nos constituye día con día (las personas, el espacio en el que vivimos-trabajamos-compartimos). Somos lo que comemos, lo que conversamos, lo que soñamos, lo que abrazamos.
Si algo de nuestro día deja de existir, una persona o un alimento, implica un cambio de lo que somos. Este cambio puede implicar un pequeño o gran duelo, pero al final, una reconfiguración de quien soy.
Comprender el duelo, es comprender como se generan los aprendizajes significativos de nuestra vida… y sobre todo, una herramienta para dejarnos experimentar la negación, la ira o la tristeza en un momento. Es válido vivir estos sentimientos, tienen una función dentro del duelo y son necesarias para lograr la resolución y aprendizaje.
Así mismo, comprender este proceso nos permite acompañar a otros durante una pérdida, reconociendo que deben vivirse todas las emociones y etapas…para al final reconocer el valor y aprendizaje de lo que conforma nuestra vida, lo que somos… en un momento, porque nada de lo que tocamos es permanente.
¨Vivir ‘para decir adiós’ significa vivir sin miedo a la muerte, sin desesperación ni tragedias. Es decir, saber aceptar con alegría la vida, tal como se nos presenta, permanentemente conscientes de que, en este mundo transitorio, podemos disfrutar de unos valores que la muerte es incapaz de destruir.¨ Elisabeth Lukas
Ana Paula y Karla
El “comunicarnos” tiene que ver con escucharnos, con transmitir, lograr que el otro me comprenda. La comunicación nos permite acercarnos a nuestros hijos, con nuestra pareja, con quien converso
La comunicación es muy importante en cualquier relación que tengamos con otra persona; con nuestros amigos, con la familia, con los compañeros de trabajo y con todas aquellas personas con quien estamos en contacto.
Cuando hablamos de comunicación, no sólo nos referimos a “hablar” con las personas, o a la plática que se da unos minutos antes de irnos a trabajar o en el camino a dejar a nuestros hijos a la escuela. La comunicación va mas allá de decir “hola, cómo te fue hoy?”, “cómo quedó el América el domingo?”, o “en qué se quedó la novela?”.
Claro que un ¨Hola, ¿qué hiciste durante el día?¨ es un punto de partida y es importante platicar de nuestro día; sin embargo, lo importante es analizar si toda nuestra conversación gira en torno a lo que ¨hicimos¨ ó si también conversamos sobre nuestras inquietudes, nuestras ideas, nuestros sentimientos, en que estamos de acuerdo y en lo que no.
¿Te ha sucedido que los pocos momentos en los que estamos toda la familia reunida, el tiempo se ha ido en criticar la vida del vecino ó en quejarnos del jefe? Tómate dos minutos para recordar las últimas tres conversaciones que tuviste… ¿de qué temas hablaste?
A veces la rutina, las prisas, los problemas ó el ir y venir pueden distraernos de lo que es importante: ¿Cómo me siento? ¿Cómo estás? ¿Se sienten tranquilos? ¿Qué te gusta? ¿Estás satisfecha?
A veces en automático surge un ¨bien, estoy bien¨ ante la pregunta de ¨¿Cómo estás?¨ y continuamos con lo que estamos haciendo. A veces no nos sentimos bien, pero respondemos ¨bien¨.
“Hablar” tiene que ver con todo aquello que decimos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Hablar es lo que platicamos. Tiene que ver con lo que ¨decimos¨. Sin embargo, no todo lo que decimos es ¨escuchado¨. A veces puede ocurrirnos que ¨ya le he dicho, pero parece que no me entiende¨ ó ¨ ¿que no me escuchaste? Si te lo repetí varias veces, ¿lo olvidaste?¨
El “comunicarnos” tiene que ver con escucharnos, con transmitir, lograr que el otro me comprenda. La comunicación nos permite acercarnos a nuestros hijos, con nuestra pareja, con quien converso.
Parece cada vez más difícil la comunicación; entre el trabajo, las labores del hogar, la escuela de los hijos y otras actividades, es difícil darnos el tiempo de que se dé una conversación en la que vayamos más allá de lo rutinario, pero es necesario que se encuentre el momento, si deseamos lazos profundos y verdaderos con quienes compartimos.
Por: Ana Paula y Karla Macedo
Espacio de encuentro
Una mujer de hoy en día es una súper mujer que no tiene sentimientos negativos, es fuego y hielo a la vez. La súper mujer de hoy ríe, siempre dice que sí, tiene tiempo para hacer todo, tiene todas las cualidades y es feliz
¡Súper mujeres! Eso es lo de hoy
La mujer de hoy es capaz de asumir su rol de mamá, esposa, amiga, buena vecina, hija, deportista, decoradora, buena coci- neras y tener tiempo para planear, trabajar y vestir bien. Si se hiciera un análisis en la historia de la humanidad, seguramente esta es la época en la que se encontraría a la mujer con la más alta capacidad para generar resultados y asumir roles en 24 horas.
Y es que a medida que ¨más nos alcanza el tiempo¨ para todas nuestras actividades e intereses, más felices somos, ¿no? A medida que asumimos más roles, nos sentimos más a la vanguardia. Somos mujeres modernas y necesitamos darle sentido a nuestra profesión y preparación, si no, ¡qué pérdida de tiempo haber estudiado y no ejercer!
No vamos a valorar si está bien o está mal mantenernos en el concepto de ser mujer como hemos idealizado hoy en día, vamos a analizar algunas razones de por qué sucede.
Superar a la mujer del pasado: En el pasado se queda lo que se hacía en el pasado. Cuando recordamos lo que hacían nuestras mamás y abuelitas nos decimos que ¨no es suficiente¨. Con ¨todo lo que hoy sabemos, podemos dar más¨. Nos parece bien que una mujer sea ama de casa, cuide a sus hijos y atienda a su marido, pero no es suficiente, por que una mujer del 2011 es una mujer que hace eso y más. Como mamás no podemos si quiera imaginar quedarnos con el rol de amas de casa, ¨me sentiría incompleta e improductiva, como una mujer del siglo pasado¨.
Como mujeres solteras queremos estudiar para mantenernos actualizadas, trabajar y estar en un constante ¨planear el próximo viaje¨. Como solteras debemos tener una imagen de excelentes para socializar, nos ven en el restaurante más popular y claro, en las clases de yoga o pilates. Imposible para una soltera tener tiempo para quedarse en casa leyendo un libro, eso se lo dejamos a nuestras mamás a ellas les funcionaba porque así se usaba.
Competencia: Superar a la mujer de hoy. Antes era común la competencia que se daba entre un hombre y una mujer profesionalmente hablando, hoy en día, ya eso parece quedar atrás. Hoy la competencia se da además entre lo que hace una mujer y otra, no nada más en el campo profesional, si no en los roles que juega (quién viste mejor, quién sigue una rutina de ejercicios, quién lleva a sus hijos al parque, en fin, quién es una perfecta esposa, madre, amiga, etc.). Nos prestamos al juego de “si lo tiene ella, lo quiero yo. Si lo hace ella, lo puedo hacer yo”.
Estar a la vanguardia: Nos levantamos preguntándonos ¿Qué hay de nuevo?¨. Muchas de nuestras pláticas giran en torno al nuevo aparato para lograr firmeza en el abdomen, el nuevo libro de técnicas para dormir a los bebés, el nuevo programa de cocina, el nuevo esterilizador de biberones, las nuevas funciones para el celular, los nuevos post y fotos en facebook o twitter… es tanto el cambio y todo lo queremos probar. Por supuesto que asignamos tiempo para conocer y poder tener una opinión de la novedad, también para mantener vigente nuestro estado en facebook, es importante mantener informados a los seguidores de lo que hacemos.
Balance: Una mujer no puede perder el equilibrio, no puede equivocarse, no puede sentir estrés, no puede sentir celos , no puede llorar, no puede enojarse, no puede cansarse o sentirse sola. Una mujer de hoy en día es una súper mujer que no tiene sentimientos negativos, es fuego y hielo a la vez. La súper-mujer de hoy ríe, siempre dice que sí, tiene tiempo para hacer todo, tiene todas las cualidades y es feliz. La súper heroína es perfecta y puede conquistar el mundo. La mujer de hoy logra el balance.
No es cuestionable, ni está sujeto al juicio de ¨correcto o incorrecto¨ este concepto de ser mujer. Es la manera en la que hemos encontrado una forma de ¨revalorarnos¨… lo único es considerar que lo ¨súper¨ lo de ¨heroínas¨, no es terrenal.
Como seres humanos es válido reconocernos con límites y que nuestro cuerpo requiere un tiempo para recargarse de energía. La exigencia y actividades de tu agenda, lo incluyes tú. ¿Para quién somos súper mujeres?
Vale la pena agendar un tiempo para cuestionarnos que concepto tenemos de felicidad y armonía, y si realmente ¨lo que hacemos¨ aporta a nuestro bienestar.
Ana Paula y Karla

Sólo que a veces me doy cuenta de que necesito un momento o varios, para mí…
Quererme a mí misma
¿Cuántos días de la semana pasan sin que me dé un tiempo para mí? A veces siento que la superwoman no se puede dar un sólo minuto para descansar, para ser simplemente una mujer.
¿Quién me ha obligado a ser fuerte, dinámica, incansable? ¿Dónde aprendí que valgo en razón del número de roles que juego? ¿Quién me dijo que no puedo ser digna de admiración si soy tan sólo yo?
Este momento en el que escribo, me quitaré la etiqueta de mamá, amiga, vecina, hermana, hija, ingeniero y responsable de… seré YO.
Y sí, estoy de acuerdo contigo, eso no tiene nada que ver con el disfrute que tengo de mis roles o la satisfacción de ser mamá, esposa, amiga o hija. Mucho me ha costado lograr el respeto y cariño de todos. Sólo que a veces me doy cuenta de que necesito un momento o varios, para mí… en el que no importe cómo lo haga o a qué hora llegué, será un encuentro conmigo.
¡Consiéntete! Mantén siempre presente a tu cuerpo y a tus intereses… mantén vivas tus pasiones. Es muy importante lograr el equilibrio en el cómo distribuyes tu tiempo para dar y satisfacer las necesidades de otros y el tiempo para las tuyas.
Entendemos que en un día a veces parecen cortas las 24 horas y que quisiéramos tener más tiempo para poder hacer todo lo que tenemos pendiente, pero no es justificación el sin fin de quehaceres para no darnos al menos una hora para hacer algo exclusivamente nuestro.
Piensa en algo que disfrutes y que te recargue de energía. ¡Visualízalo!
Ahora piensa en otro interés que tienes, ¡visualízate! Programa una hora del día para hacerlo.
Puede ser el gimnasio, un rico baño con una copa de vino y música, lectura en un parque, visita a un museo, ¡estudiar pintura!...
Lo más importante, acuérdalo con tu pareja. Dale a él una hora del día o un día de la semana para que pueda programarse y hacer lo que él tenga interés de hacer y tú también. Verás cómo se sentirán mucho más aligerados, recargarán pila para los momentos de estar en familia y en pareja. Dale tiempo para él y busca el tiempo para ti.
En lo que sigues pensando en que vas a hacer en este tiempo… Imagina un momento en el que estás recostada, con una rica musiquita, que te están haciendo masaje, con una vela que huele a vainilla… después del masaje te espera una copa de vino. ¡Claro que se vale!
¡No lo pienses mucho y empieza!
Renta tu película favorita en tu tiempo o prepárate algo rico de comer y relájate en tu lugar favorito. Aprende a convivir contigo y a darte, sin remordimiento un tiempo para ti. ¡Acuerda con tu familia y disfruta!
Si te pones a pensar sé que encontrarás más de tres cosas que puedes hacer contigo misma. La clave está en seguir las reglas del juego que son: hacer algo que te relaje, algo que te haga sentir mejor, algo que hagas tú sola y sin presión de tiempo o distracciones.
Si ya encontraste lo que vas a hacer, sólo queda hacerlo. Nuestra única sugerencia es que lo trates de hacer todos los días, si tienes tiempo en la mañana o en la noche, cuando sepas que vas a estar sola, sin prisas y que lo disfrutes al máximo porque es un tiempo para ti.
Recuerda, es un tiempo para consentirte. Conecta y disfruta.
Ana Paula y Karla
Deseamos estar informados y en “contacto” con todos los que conocemos y nos relacionamos, pero al mismo tiempo, nos envolvemos en esa necesidad de estar en contacto y al instante que perdemos tiempo en esa acción y descuidamos el detalle, la cercanía, la caricia, el fomento de relaciones verdaderamente valiosas.
Por Ana Paula y Karla Macedo
Somos un mundo cambiante, veloz, lleno de movimiento y actualizaciones al segundo. Somos un mundo habitado por personas que se relacionan de igual manera, de una manera un tanto frágil, sin ataduras, sin durabilidad, sin compromisos, pudiéndose llamar también relaciones fugaces y superficiales. De manera general así ve Zygmunt Bauman, las relaciones humanas y las conceptualiza como Amor Líquido.
La semana pasada estuvimos debatiendo con respecto a este libro y nos pareció interesante para compartirlo en este espacio.
Bauman, describe en sus libros Mundo Líquido y Amor Líquido una realidad en la que todo está cambiando a gran velocidad. Comenta que es una realidad en la que nunca es suficiente lo que tenemos, sale tan rápido lo “nuevo” que lo que tienes que era nuevo y de vanguardia ayer, ya hoy es obsoleto. Estamos tan inmersos en este mundo moderno que se convierte en una necesidad tener lo “nuevo” en el instante en el que sale.
Si nos permitimos convertirnos en una observadora, nos daremos cuenta que existe una competencia entre uno y las personas que nos rodean. En el mundo líquido se vive en consumismo, en necesidad, en individualismo y en una obsesión por limpiarnos, mejor entendido como una necesidad de deshacernos de lo viejo y adquirir todo lo nuevo de manera constante. Como individuos que vivimos en ese mundo líquido nos convertimos en personas líquidas que erróneamente nos relacionamos con nuestra familia, amigos, colegas de trabajo, sociedad en general con lazos líquidos; relaciones que duran poco tiempo, no son sólidas, son superficiales y por lo tanto, nunca durarán “para toda la vida”.
Irónicamente, en la actualidad buscamos fomentar las relaciones sociales que tenemos, deseamos tener más amigos, encontrar el amor verdadero, estar en contacto con personas que no hemos visto desde que éramos niños o viven en otras ciudades e incluso otros países, deseamos estar en contacto en el instante y saber la vida de los demás.
Deseamos estar informados y en “contacto” con todos los que conocemos y nos relacionamos, pero al mismo tiempo, nos envolvemos en esa necesidad de estar en contacto y al instante que perdemos tiempo en esa acción y descuidamos el detalle, la cercanía, la caricia, el fomento de relaciones verdaderamente valiosas.
Deseamos saber al instante por medio de las redes sociales que hacen los demás, (a quienes erróneamente consideramos nuestros amigos) la realidad es que descuidamos a quienes tenemos frente a nosotros.
En cuanto al amor de pareja, queremos una relación sólida y duradera, pero al mismo tiempo buscamos no tener compromisos, tener cero ataduras, tener el ojo abierto a las posibilidades que se puedan presentar. Queremos tener “libertad” de elegir y aunque estamos con alguien que en un principio nos era interesante, queremos saber si hay alguien mejor, o con algo extra que justifique abandonar nuestra relación actual para adquirir una nueva.
Pero qué pasa cuando vuelve a llegar alguien que nos atrae más? Volvemos a descartar a la persona actual. ¿Cuántas veces nos será suficiente?
“El amor eterno ya es algo inalcanzable, algo que no se ve todos los días, algo que solo se daba en la época de mi abuelita, es algo cursi, no es lo mío...”
Y así escuchamos de boca de jóvenes y adultos. Ponemos de ejemplo el amor en pareja, pero igual es con nuestros familiares y amigos. Mientras más amigos tienes en tu página de Facebook, más popular eres, mientras más postees en Twitter más interesante eres, mientras mas vivas al instante más moderno eres.Así piensan o pensamos muchos actualmente. Pero ¿dónde quedó nuestro amor propio, nuestro amor por fomentar lazos eternos? El pensamiento de pareja “pase lo que pase estaremos juntos” ha quedado tan solo como una idea, que ya no es común que se practique.
Entendemos que debemos de estar al día, de ir a la par como se mueve el mundo, de utilizar la tecnología y de reconocer que es necesario estar en “contacto”, pero aún con todo eso, no es imposible tener relaciones sólidas.
Hemos permitido que un botón de “Borrar” o “Agregar” sea lo que no haga tener más o menos amigos. En el libro Amor Líquido, Bauman nos presenta los riesgos y angustias de vivir juntos y separados en un moderno mundo líquido.
Posiblemente esta teoría de Bauman te parece ajena, de ser así, te encuentras en una relación como las de antes, cuando se amaba mucho mejor. Si te has sentido identificada con alguna de estas líneas, te encuentras ante la oportunidad de contactar contigo misma y conectar de manera que te disfrutes y disfrutes más el aquí y ahora con quienes estás.
“Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única”. Cuando encuentres a esa persona única, a esa de quien te has enamorado, no la cambies, no la dejes ir.
Ana Paula y Karla

Soy una mujer fuerte, débil, madura, inmadura, valiente, temerosa, tímida, atrevida, emprendedora, seguidora, soy todos los adjetivos juntos y a veces solo uno a la vez.
Por: Ana Paula y Karla Macedo
Soy un ser cambiante, un ser que se adapta a las realidades que se presentan cada día. Soy una mujer fuerte, débil, madura, inmadura, valiente, temerosa, tímida, atrevida, emprendedora, seguidora, soy todos los adjetivos juntos y a veces solo uno a la vez. No tengo un futuro determinado, un destino escrito, solo sé que vivo cada instante y soy lo que en ese instante quiero ser.
Bienvenida a este espacio de encuentro, que existe a partir de que tú lo lees.
En esta ocasión queremos compartirte las siguientes líneas del libro ¨El tesoro de la sombra¨ de Alejandro Jodorowsky, agradeciéndole su compartir y la oportunidad de detonar una reflexión:
El hombre tenía junto a su camino mil otros caminos. Aunque podía elegir cualquier de ellos, no lo hizo. Siguió por donde iba.
La revelación.
-Sea lo que sea aquello que hayas vivido y por muy innumerables ancestros que tuvieres debes saber que esto es solamente el comienzo.
Dar y recibir.
-Maestro, sólo podemos dar lo que llevamos dentro. ¿Tengo razón?
-Nadie puede dar sólo aquello que lleva dentro. El pedido del otro lo insemina. El don se crea entre dos.
En ocasiones nos hemos respondido o evadido, consciente e inconscientemente a la pregunta de ¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Cuáles son mis sueños, mis objetivos, mis límites, mis posibilidades?
De estas líneas de Jodorowsky concluyo que soy indeterminada, es decir, una mujer que no nace con un destino concebido y marcado por la ciudad o familia en la que nací y crecí. Soy a partir del otro, a partir de que puedes verme. Soy desde el entorno, para lo que me rodea. Soy en cada instante de la vida, que propone un final y un comienzo al mismo tiempo.
Amiga, ¿tú que concluyes ante esta reflexión?
Ana Paula y Karla
En este espacio de encuentro, queremos compartirte desde una perspectiva femenina, este documental.
Por: Ana Paula y Karla Macedo
¿Y tú que sabes? Es un documental dirigido por Betsy Chasse, Mark Vicente y William Arntz que a través de teorías de la física cuántica nos explica las infinitas y potenciales alternativas que tenemos de nuestra realidad. El futuro que vamos a alcanzar no es obra del destino o de una realidad existente. Somos nosotros quienes creamos nuestra realidad presente y futura.
A través de un viaje por el universo (en el que somos tan solo un bit de información) y un recorrido al interior de nuestro cuerpo (en el que somos el Todo en el universo) podremos responder con mayor claridad las eternas y básicas preguntas de nuestra existencia ¿Quién soy? ¿Qué necesito? ¿Por qué lo necesito? ¿Qué espero de mí y de mi vida? En este espacio de encuentro, queremos compartirte desde una perspectiva femenina, este documental.
Bajo el pensamiento antiguo podríamos creer que al momento de tener un hijo sentimos dolor durante el parto y que el dolor es real porque se siente. Pero sabes, ese momento es una experiencia, es una percepción personal no similar a la de otra mujer. Cada una de nosotras que ha sido mamá puede expresarse de manera muy particular con respecto a su proceso de parto, a partir de como lo experimentó. Lo que tu imaginas o recuerdas es diferente a lo que recuerda otra mujer porque su experiencia fue diferente, por lo tanto, el proceso de parto no es una realidad como tal, no es un hecho, no es algo material que tiene un significado establecido, el significado se lo damos cada una de nosotras según como lo experimentamos. Para algunas mujeres el momento del parto significa algo que duró 10 minutos, para algunas otras algo que duró 30 ó 40 minutos, para algunas otras fue un dolor soportable, para otras fue insoportable y en algunos casos fue placentero. Bajo este concepto es como debemos entender la definición de realidad.
Las concepciones que tenemos del mundo, el trabajo, el amor, el matrimonio, la maternidad, etc. es resultado de nuestras experiencias acumuladas, de nuestra historia de vida, nuestra forma física y nuestro entorno social y ambiental. Steven Covey lo explica claramente en su libro Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva ¨el poder de un paradigma¨. Nuestras actitudes y conductas son un efecto de nuestros paradigmas (concepciones, juicios o visiones de cada cosa que nos rodea) y a partir de nuestros paradigmas se genera la experiencia y queda en nuestra memoria. Modificar un paradigma implica un cambio de actitud y conducta. Es decir, somos lo que vemos.
El documental argumenta que el paradigma ¨la realidad es sólo una y que estamos limitadas a vivir el destino que se nos tiene delineado¨ es incorrecto, tener este paradigma implica vivir en la ¨aceptación de que esta es la vida que me tocó vivir¨. Si he experimentado dolor en una despedida, evitaré las despedidas…incluso evitaré crear un lazo por miedo a perder a la persona amada.
El significado de las cosas está relacionado a nuestras experiencias, al valor que le dimos. Esto se traduce en mi presente y en mi futuro. Las cosas que están a nuestro alrededor efectivamente están físicamente en ese lugar, tanto los carros lujosos, los platillos típicos, los perfumes caros y deliciosos, los aparatos de ejercicio y todo lo que alcanzas a ver, un trabajo aburrido o una carrera excitante, pero somos nosotras quienes le damos el valor que tienen por medio del uso y la percepción que tenemos de ellas.
¿Es posible cambiar nuestros paradigmas, alguna de nuestras concepciones? ¿Podemos cambiar nuestra realidad? Sí, es posible. Tenemos la capacidad de actualizar nuestros paradigmas, de transformarnos y crear diversas realidades. Alguna vez te has visto a través de alguien más, ¿en qué mujer te has convertido? Te invito a que te contestes esta pregunta. Trata de verte físicamente, ¿eres una mujer que te gustas? Qué te agrada ver frente al espejo? Ahora analiza tu interior, ¿te agradan los sentimientos que llevas en el corazón? Las ideas que genera tu mente ¿son las que deseas? La mujer que estás viendo a través de alguien más, es la mujer que eres. Esa es tu realidad. Entender que lo que ocurre dentro de nosotras creará lo que ocurre fuera de nosotras. Si pensamos, soy gorda, soy fea, no sirvo para nada, ese pensamiento, después de repetírnoslo varias veces, hará que lo creamos y que nuestra conducta sea la de una mujer gorda y fea, en cambio, si buscamos solo decirnos frases positivas, actuaremos de manera positiva.
El pensamiento es algo tan fuerte y tan poderoso que es determinante para constituir quien somos. Te invitamos a hacer el viaje por tu interior con el documental ¨¿y tú que sabes?¨ y descubrir que nuestras células son receptoras de los químicos que generan nuestras emociones y sentimientos. ¿Sabías que nuestras células se pueden volver adictas a ciertos químicos y provocar inconscientemente situaciones de victimización para alimentarse? ¿Qué tan atentas estamos a lo que ocurre en nuestro cuerpo? Una conducta repetida se vuelve hábito, a veces adicción. Causa (paradigma) y efecto (actitudes y conductas). Aprender a escucharnos implica el contactar con lo que nos expresa el cuerpo y comprender por qué actuamos como actuamos. ¿Cómo te visualizas física y emocionalmente el día de mañana? ¿Quieres ser una artista? ¿Quieres tener verdaderos amigos? ¿Deseas ser una persona confiable? Quiero ser una persona congruente, satisfecha de mis decisiones, quiero estar en armonía con mi pareja y mi entorno. Sé que puedo serlo, porque tengo el derecho y oportunidad de elegir.
El mundo ofrece muchas posibles realidades, muchas opciones de lo que queremos ser como personas, muchas opciones de trabajo, muchas carreras que estudiar, muchos hombres de quien tomarnos la mano, muchas personas con quienes establecer amistad, mucho dinero que invertir, muchos platillos que comer y sobre todo, diversidad de sentimientos que podemos tener. Somos humanos, mujeres con la capacidad de adaptarnos, de transformarnos y de trascender. Aún cuando el mundo que nos rodea está lleno de ilusiones, límites, reglas de etiquetas, religiones y definiciones de bien y mal, tenemos la oportunidad de crear nuestra realidad.
Despiértate cada mañana y conscientemente crea tu día como quieres que ocurra. Elimina los recuerdos que empañan tu visión. RECAPITULA el día de ayer y no te repitas en el error, crea una realidad con mayor satisfacción.
Contacta y crea. Escucha tu cuerpo y expresa. Gracias por permitirnos tener este encuentro contigo, en este espacio tuyo y nuestro.
Ana Paula y Karla Macedo
Como mujeres, llevamos una vida llena de momentos en los que tenemos que decidir si hacemos una cosa u otra y analizar cual de las opciones nos llevará a tener el futuro que deseamos.
Por: Ana Paula y Karla
¿Eres una mujer que sabe tomar decisiones y que está segura de lo que quiere hacer a lo largo de su vida? ¿Tus actividades del día a día son actividades que te llevarán a obtener el futuro que deseas? ¿Son correctas tus decisiones?
Como mujeres, llevamos una vida llena de momentos en los que tenemos que decidir si hacemos una cosa u otra y analizar cual de las opciones nos llevará a tener el futuro que deseamos. Algunas de las decisiones que seguramente tuviste que tomar fueron: ¿Qué carrera voy a estudiar? ¿Le digo que sí a ese hombre que me pidió ser su pareja? Es momento de tener un hijo? ¿Sigo trabajando o me dedico en un 100% a mi familia? Es momento de tener el próximo hijo? Después del segundo hijo, ¿vuelvo a trabajar o sigo administrando mi casa? Estas pueden ser algunas de las preguntas que nos hemos hecho y algunas de ellas nos las haremos más de una vez.
Todos los seres humanos tomamos decisiones, desde que nacemos hasta que morimos, es una acción que a veces de manera inmediata e inconsciente todo el tiempo hacemos. Las decisiones que tomamos todos los días varían en el grado en que los resultados nos afectan y afectan al mundo que nos rodea. Una decisión sencilla puede ser que ruta voy a tomar para ir al trabajo, que ropa me voy a poner hoy o que quiero desayunar, pero algunas más complicadas pueden ser las que mencionamos antes.
Lo interesante es que el tiempo que nos lleva tomar una decisión no es lo que marca la diferencia en la efectividad de nuestras decisiones, sino nuestra disposición y conciencia a los resultados que estas generan. Es decir, a veces damos y damos vueltas a la decisión en si ¨trabajar o no trabajar¨, sin considerar si estamos preparadas para lo que implica el hacerlo o no hacerlo. Cualquier decisión conlleva una satisfacción-ganancia, pero también un sacrificio. La mayoría de las veces nos dejamos llevar por la ganancia, pocas veces hacemos conciencia de lo que sacrificaremos… después no estamos dispuestas a pagar ningún precio (pareciera que actualmente nadie está dispuesto a sacrificar, ¡lo queremos todo!
Un ejemplo sencillo es cuando tienes ganas de un pastel de chocolate, decides comértelo y en ese momento la decisión fue satisfactoria, pero al día siguiente te lamentas por las calorías extras y el ¨pecadito¨ que comiste. ¿Te vienen a la mente más ejemplos? Te invitamos a analizar las decisiones más importantes de tu vida o las últimas que has tomado y contesta: ¿Por qué te ha sido difícil o sencillo tomarlas? ¿Dónde te concentras, en tu capacidad para recibir la ganancia o en tu capacidad para asumir el sacrificio? ¿Tomas la decisión o has dejado que las circunstancias o las personas de tu entorno decidan por ti?
Todos tomamos decisiones, sin embargo algunos asumen esa facultad, siendo responsables y libres. Este ejercer la responsabilidad que tenemos con respecto a nuestras decisiones es el principio de un proceso de autoconocimiento y realización personal, de ser mujeres satisfechas y auténticas.
Sabemos que un proceso consciente de toma de decisión no puede existir en toda decisión del día, no podríamos (la respiración es un proceso automático), pero sí debe serlo de aquellas decisiones que impactan nuestra realidad, nuestro bienestar personal y familiar.
No existe una fórmula para la toma de decisiones, pero sí algunas cosas que pueden facilitarnos la conciencia y responsabilidad en la toma de decisiones:
• Considera que tus decisiones promuevan tu bienestar físico y emocional.
• Contacta con lo que necesitas y quieres, mantenlo presente y busca cubrir tus necesidades.
• Procura un ganar-ganar entre los que se vean implicados en tu decisión.
• Revisa la ganancia y el sacrificio que conllevan, confirma que tienes la capacidad y habilidades para administrar ambas.
• Siempre toma una decisión, no permitas que otros decidan por ti.
Paulo Coelho dice, ¨Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.¨
De ésta manera entendemos que todos los días tenemos la oportunidad de tener lo que deseamos, de ser felices y de que el futuro que deseamos se convierta en un presente de todos los días. Somos libres de elegir lo que nos hace felices, de tomar decisiones correctas.
¨El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe a dónde va.¨ (Paulo Coelho), así mismo el mundo entero se conforta cuando una mujer decidida ¡asume su vida con responsabilidad!

Cada una de nosotras tenemos prioridades en nuestra vida cada año, aspectos en los que deseamos enfocarnos y mejorar, como: practicar más nuestra espiritualidad, cuidar nuestro bienestar físico, saldar cuentas y ahorrar, viajar, aumentar nuestro conocimiento, fortalecer relaciones sociales y muchas proponemos para Ser mejores personas.
Por: Ana Paula y Karla Macedo
Ya inició febrero y ¿aún sigo pensando en ¨La cuesta de enero? Seguramente en un tiempo subiremos esa pendiente y saldremos adelante, pero debemos evitar que el próximo año pase lo mismo. ¿Cómo lo podemos lograr?
¨La cuesta de enero no es más que pendientes que no atendimos al cierre de año y deudas que generamos pensando ¨ya el otro año saldaremos los adeudos, proyectos, metas, promesas, etc.¨.
La mayoría de los pendientes con los que amanecemos en enero se entiende son solo cuestiones económicas, pero haciendo un repaso de lo que nos generaron estos pendientes, que muchas veces se convierten en angustia, ¿valen la pena?

Nuestra propuesta es comprometernos a liquidar deudas del 2010, y no repetir la historia este cierre del 2011.
Cada una de nosotras tenemos prioridades en nuestra vida cada año, aspectos en los que deseamos enfocarnos y mejorar, como: practicar más nuestra espiritualidad, cuidar nuestro bienestar físico, saldar cuentas y ahorrar, viajar, aumentar nuestro cono- cimiento, fortalecer relaciones sociales y muchas proponemos para ser mejores personas. Todos iniciamos con propósitos, seguramente porque el inicio de ciclo invita a nuevas expectativas, a olvidar lo que no fue bueno y mantener lo positivo. Contar con estas expectativas y propósitos es positivo, como comentamos es el inicio de la creación física (primero algo se crea en la mente, luego se materializa en lo físico). Lo que después puede ser negativo, es el cierre del año sin expectativas alcanzadas. Y lo creas o no, inconscientemente empezamos a registrar el saldo en contra de todo lo que nos prometemos y no cumplimos. Aquí también se genera una deuda, con uno mismo.
Si ya tienes tus propósitos, te sugerimos un ejercicio de 5 minutos:
1. En una hoja escribe los propósitos en orden de prioridad o interés (incluye las deudas). De los que no te acuerdas no te apures, seguramente no son relevantes. Nota: estas son las metas.
Ya que te visualizaste, esa persona será tu objetivo a alcanzar. Objetivo se entiende como el punto deseado en un espacio tiempo. Nuestro tiempo es diciembre del 2011 para evitar la cuesta de enero en el 2012 (y que esto se convierta en el ¨esto es todos los años).
2. Una vez que enlistaste tus metas nos queda determinar las líneas de acción, esto es ¿qué se requiere hacer para lograr los propósitos? Así mismo revisa con qué elementos cuentas. ¿Necesito adquirir algo más? Por ejemplo, si mi meta es bajar 5 kilos, ¿cómo le voy a hacer? ¿Cuento con una dieta apropiada? Voy a hacer ejercicio, ¿necesito comprar equipo deportivo? O si mi meta es reducir mis deudas en un 60%, ¿lo puedo hacer con parte del sueldo que recibo quincenalmente o debo de buscar un trabajo adicional? Piensa en las metas que te has planteado; ¿cómo las vas a lograr?
3. Ya que tienes el objetivo, las metas y las líneas de acción, hay que calendarizar. Esto es muy importante, nuestro cerebro destina energía a cada quiero…¨ voy a hacer…¨ y mientras no lo concretes la energía se está destinando a una actividad, que muchas veces ni hemos iniciado, solo es un deseo o pendiente. Por eso a veces nos sentimos agotados sin saber porqué y es que destinamos energía a ¨pendientes¨. Nuestro cerebro funciona como un switch que se cerrará cuando se concluya la actividad. Lo ideal es establecer fecha de inicio y fin para que el cerebro destine energía hasta que llegue este inicio: voy a estudiar inglés en agosto.
4. Para finalizar revisa lo que verdaderamente es viable que cumplas en el 2011, lo que no bórralo. Lo que se mantuvo, visualízalo y compromete. Ya tienes un proyecto 2011. Mucho más formal que simples propósitos y tan solo te requirió una hoja y 5 minutos de tu tiempo.
Manos a la obra. Coloca tu hoja de proyecto en un lugar que puedas revisarlo continuamente y ve palomeando aquello que vayas cumpliendo… se vale ajustar fechas en el calendario, ¡lo importante es concretar! Así que: ¡acción y mucho éxito!
Sé feliz, sea cual sea tu felicidad, tenla durante los 365 días del año. Busca que el próximo 31 de diciembre ¡tengas motivos reales para brindar! Brinda con una sonrisa sabiendo que hiciste lo que debiste hacer, que estás en el cierre de un gran año y a la mañana siguiente recibe el 2012 sin preocupaciones y en paz.
Ana Paula y Karla Macedo

Cada día que pasa podemos ir construyendo nuestro legado, nuestra historia, todo aquello que vamos haciendo día a día y que mañana será nuestro pasado.
¿Alguna vez te has puesto a pensar qué vas a dejar a tus seres queridos y al mundo cuando ya no estés aquí? ¿Qué es lo que vas a dejar como legado? ¿Cuáles son las cosas por las que te van a recordar?
Claro que no nos referimos a cosas materiales que puedes heredar, sino a todas esas acciones y conversaciones que te han ido constituyendo en la persona que eres.
Sabemos que alguna vez vamos a dejar esta que conocemos como la vida y vamos a morir. Es humano pretender trascender y hacer cosas por las que la gente nos recuerde. Con esta idea de dejar huella, muchos hemos ido construyendo y sabemos que debemos prepararnos para que cuando llegue el día de morir nos sintamos tranquilos y en paz. Algunos procuramos no tener deudas y otros realizamos acciones de ayuda a la comunidad.
No podemos dejar de considerar una vida con actitudes positivas, una práctica con valores, el compartir el conocimiento y ser un ciudadano responsable. Acciones sencillas para uno como tender una mano, decir frases positivas o palabras de aliento, pueden implicar el cambio de vida para alguien… una conversación distinta con significado implica un futuro diferente.
Cada día que pasa podemos ir construyendo nuestro legado, nuestra historia, todo aquello que vamos haciendo día a día y que mañana será nuestro pasado. Esta historia que creamos instante tras instante, se convierte en una imagen del baúl de los recuerdos, el mismo que nuestra familia, nuestros hijos y amigos visitarán al morirnos o al estar lejos. Es muy importante preguntarnos entonces, ¿Qué queremos que exista en este baúl?
“Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo” Estas palabras que hereda Oscar Wilde nos permiten reflexionar con respecto a la responsabilidad que tenemos sobre nuestra propia existencia. La responsabilidad de vivir implica la felicidad traducida en desarrollo y crecimiento personal, en armonía social y con el medio ambiente.
Si se midiera nuestra edad por la sumatoria de minutos en los que nos hemos sentido vivos, amados; si sumáramos esos momentos en el que un beso lo sentimos maravilloso, que un abrazo nos hizo vibrar, que una carcajada fue tan auténtica que cada vez que la recordamos nuestro cuerpo detona endorfinas, en el que la emoción de nuestro trabajo nos motivó para presentar un proyecto de impacto, en el que disfrutamos el camino en carro a una ciudad destino, en el que se nos hacía agua la boca por un platillo rico…es decir, si hubiéramos estado registrando los momentos conscientes de disfrute o aprendizaje y minutos que duraron ¿cuántos años tendríamos? Lo que dejamos cuando no estemos, mucho más por el “qué dirán” o “qué recordarán” tiene que ver por lo que en este instante está sucediendo: sumas o no a tu existencia minutos de vida.
El vivir no es un derecho, es un deber. A partir de tu vida se construye la realidad de un pasado que está siendo, una satisfacción o indiferencia que está sucediendo y un entorno que está en equilibrio o desequilibrio.

Nuestro legado no sólo es para quienes estarán después de nuestra muerte, es también un baúl de hechos y memorias que nos da lecciones todos los días o que nos confirma que estamos bien.






















