
Sólo que a veces me doy cuenta de que necesito un momento o varios, para mí…
Quererme a mí misma
¿Cuántos días de la semana pasan sin que me dé un tiempo para mí? A veces siento que la superwoman no se puede dar un sólo minuto para descansar, para ser simplemente una mujer.
¿Quién me ha obligado a ser fuerte, dinámica, incansable? ¿Dónde aprendí que valgo en razón del número de roles que juego? ¿Quién me dijo que no puedo ser digna de admiración si soy tan sólo yo?
Este momento en el que escribo, me quitaré la etiqueta de mamá, amiga, vecina, hermana, hija, ingeniero y responsable de… seré YO.
Y sí, estoy de acuerdo contigo, eso no tiene nada que ver con el disfrute que tengo de mis roles o la satisfacción de ser mamá, esposa, amiga o hija. Mucho me ha costado lograr el respeto y cariño de todos. Sólo que a veces me doy cuenta de que necesito un momento o varios, para mí… en el que no importe cómo lo haga o a qué hora llegué, será un encuentro conmigo.
¡Consiéntete! Mantén siempre presente a tu cuerpo y a tus intereses… mantén vivas tus pasiones. Es muy importante lograr el equilibrio en el cómo distribuyes tu tiempo para dar y satisfacer las necesidades de otros y el tiempo para las tuyas.
Entendemos que en un día a veces parecen cortas las 24 horas y que quisiéramos tener más tiempo para poder hacer todo lo que tenemos pendiente, pero no es justificación el sin fin de quehaceres para no darnos al menos una hora para hacer algo exclusivamente nuestro.
Piensa en algo que disfrutes y que te recargue de energía. ¡Visualízalo!
Ahora piensa en otro interés que tienes, ¡visualízate! Programa una hora del día para hacerlo.
Puede ser el gimnasio, un rico baño con una copa de vino y música, lectura en un parque, visita a un museo, ¡estudiar pintura!...
Lo más importante, acuérdalo con tu pareja. Dale a él una hora del día o un día de la semana para que pueda programarse y hacer lo que él tenga interés de hacer y tú también. Verás cómo se sentirán mucho más aligerados, recargarán pila para los momentos de estar en familia y en pareja. Dale tiempo para él y busca el tiempo para ti.
En lo que sigues pensando en que vas a hacer en este tiempo… Imagina un momento en el que estás recostada, con una rica musiquita, que te están haciendo masaje, con una vela que huele a vainilla… después del masaje te espera una copa de vino. ¡Claro que se vale!
¡No lo pienses mucho y empieza!
Renta tu película favorita en tu tiempo o prepárate algo rico de comer y relájate en tu lugar favorito. Aprende a convivir contigo y a darte, sin remordimiento un tiempo para ti. ¡Acuerda con tu familia y disfruta!
Si te pones a pensar sé que encontrarás más de tres cosas que puedes hacer contigo misma. La clave está en seguir las reglas del juego que son: hacer algo que te relaje, algo que te haga sentir mejor, algo que hagas tú sola y sin presión de tiempo o distracciones.
Si ya encontraste lo que vas a hacer, sólo queda hacerlo. Nuestra única sugerencia es que lo trates de hacer todos los días, si tienes tiempo en la mañana o en la noche, cuando sepas que vas a estar sola, sin prisas y que lo disfrutes al máximo porque es un tiempo para ti.
Recuerda, es un tiempo para consentirte. Conecta y disfruta.
Ana Paula y Karla






















