
Soy una mujer fuerte, débil, madura, inmadura, valiente, temerosa, tímida, atrevida, emprendedora, seguidora, soy todos los adjetivos juntos y a veces solo uno a la vez.
Por: Ana Paula y Karla Macedo
Soy un ser cambiante, un ser que se adapta a las realidades que se presentan cada día. Soy una mujer fuerte, débil, madura, inmadura, valiente, temerosa, tímida, atrevida, emprendedora, seguidora, soy todos los adjetivos juntos y a veces solo uno a la vez. No tengo un futuro determinado, un destino escrito, solo sé que vivo cada instante y soy lo que en ese instante quiero ser.
Bienvenida a este espacio de encuentro, que existe a partir de que tú lo lees.
En esta ocasión queremos compartirte las siguientes líneas del libro ¨El tesoro de la sombra¨ de Alejandro Jodorowsky, agradeciéndole su compartir y la oportunidad de detonar una reflexión:
El hombre tenía junto a su camino mil otros caminos. Aunque podía elegir cualquier de ellos, no lo hizo. Siguió por donde iba.
La revelación.
-Sea lo que sea aquello que hayas vivido y por muy innumerables ancestros que tuvieres debes saber que esto es solamente el comienzo.
Dar y recibir.
-Maestro, sólo podemos dar lo que llevamos dentro. ¿Tengo razón?
-Nadie puede dar sólo aquello que lleva dentro. El pedido del otro lo insemina. El don se crea entre dos.
En ocasiones nos hemos respondido o evadido, consciente e inconscientemente a la pregunta de ¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Cuáles son mis sueños, mis objetivos, mis límites, mis posibilidades?
De estas líneas de Jodorowsky concluyo que soy indeterminada, es decir, una mujer que no nace con un destino concebido y marcado por la ciudad o familia en la que nací y crecí. Soy a partir del otro, a partir de que puedes verme. Soy desde el entorno, para lo que me rodea. Soy en cada instante de la vida, que propone un final y un comienzo al mismo tiempo.
Amiga, ¿tú que concluyes ante esta reflexión?
Ana Paula y Karla






















