Despreocúpate de los clichés, adóptalos
Los bebés no nacen con un instructivo ¡disfruta esta nueva etapa!
Recién parida y con mil dudas, el típico cliché de mamá primeriza comienza a hacerse realidad. Mi opinión: que nadie se salva de este cliché; no importa qué tanto intentes evitarlo. La realidad es que tú nunca fuiste a clases para ser mamá y los bebés no nacen con un instructivo.
Cierto, como mamá primeriza nuestro sentido común se puede atrofiar un poco, ¡pero con justificada razón! No duermes más de tres horas seguidas por semanas o meses y estás al constante cuidado de una criatura indefensa; ¿quién puede pensar bien así? Es difícil tomar la decisión correcta en estas condiciones. La solución a esto es: preguntar. Si tu sientes la necesidad de hablarle cinco veces en un día al pediatra, HAZLO. ¿Por qué no? Resuelve tus dudas, y olvídate de caer en estereotipos. Tu bebé necesita atención y tu no sabes como. ¡No puedes ni pensar con claridad!
Otro cliché que debes dejar pasar es el de los dulces. Sí debes de tener cuidado con los dulces y la comida chatarra. Tal vez piensas que serás una mamá muy cool si le das paletas, chocolates, dulces, y papitas a tu hijo prácticamente desde que tiene uso de sus primeros dientes. NO LO HAGAS.
Desde pequeños debes de cuidar lo que comen para crear buenos hábitos, te evitarás visitas constantes al nutriólogo y al dentista más adelante.
Sí, preocúpate por las cosas que se metan a la boca, especialmente fuera de casa. Sí, es verdad que cuando se les cae la sonaja al piso y después la chupan les crea anticuerpos. Pero como dijo mi maestra de psicoprofilácticos: “Los bebés se acostumbran a la flora y la fauna de tu casa, pero a la de hogares o sitios ajenos no”.
Por último, toma y acepta las opiniones de todos. Créeme que opiniones nunca faltan. Pero finalmente, debes formar la tuya propia. Todos los niños son diferentes, y no porque el hijo de la vecina está feliz a los 3 meses en el cine, quiere decir que el tuyo también. Tú eres la única que conoces bien a tú hijo, tu instinto materno (aunque medio debilitado por las desveladas) ahí está para mandarte alertas. Agradece el consejo, pero no te apropies de el o quieras que tu hijo responda igual.
Disfruta esta etapa con todo y sus clichés, jamás vuelve. No olvides documentar todo con fotos y video, lo más hermoso es crearle buenos recuerdos a tu bebé.
Por: Fernanda Loaiza






















